Situada en la isla de Fuerteventura, la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía funcionó entre 1954 y 1966 como centro de reclusión y trabajos forzados para personas consideradas “peligrosas sociales” en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes, entre ellas hombres homosexuales. La colonia había sido instalada en las dependencias del antiguo aeropuerto de Fuerteventura, abandonado pocos años antes, y dependía del Juzgado Especial de Vagos y Maleantes del Archipiélago Canario, creado en 1953. Durante sus años de funcionamiento pasaron por sus instalaciones alrededor de trescientos presos obligados a realizar trabajos forzados en la construcción de muros y gavias. Entre ellos, aproximadamente una veintena fueron encarcelados específicamente por su homosexualidad, circunstancia que transformó posteriormente este espacio en un símbolo central para el activismo memorialista LGTBIQ+ canario.
La recuperación pública de la memoria de Tefía comenzó a comienzos de los años 2000 a partir de los testimonios de antiguos presos como Juan Curbelo Oramas y Octavio García. Sus relatos sobre el hambre, los trabajos forzados, la violencia física y las humillaciones sufridas en la colonia sacaron a la luz un episodio prácticamente ausente de la memoria colectiva canaria. Ambos describieron Tefía como un espacio de castigo extremo comparable a un campo de concentración, convirtiéndose en figuras fundamentales para la construcción de una memoria pública sobre la persecución franquista de las disidencias sexo-genéricas.
El proceso de patrimonialización de Tefía fue impulsado desde los colectivos LGTBIQ+ de las islas, especialmente por ALTIHAY de Fuerteventura y por la Coordinadora LGTB Canarias, integrada entonces por GAMÁ, ALTIHAY, ALGARABÍA y LÁNZATE. En 2004 se celebraron en las instalaciones los “III Encuentros LGTB de Fuerteventura”, donde el Cabildo de Fuerteventura realizó el primer acto institucional de recuperación de la memoria histórica en el lugar, instalando un monolito conmemorativo. Posteriormente, en 2008, el Gobierno de Canarias celebró allí el primer acto institucional autonómico del 17 de mayo, Día Internacional contra la LGTBIQ+fobia, consolidando el reconocimiento simbólico de Tefía como espacio de memoria.
La declaración de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía como Lugar de Memoria Democrática por el Gobierno de España en 2026 supuso la culminación de este proceso de reconocimiento social, político y patrimonial, convirtiendo a Tefía en el primer espacio de Canarias vinculado a las memorias LGTBIQ+ en recibir reconocimiento institucional oficial y en uno de los pocos existentes en el Estado español. El caso evidencia cómo el activismo LGTBIQ+ desempeñó un papel central en la transformación de un espacio asociado a la violencia franquista y a los trabajos forzados en un lugar de memoria, reparación simbólica y visibilización de las violencias ejercidas históricamente contra las personas disidentes sexuales y de género.


